¿Qué es la parálisis facial?
La parálisis facial es la pérdida total o parcial del movimiento de la musculatura de un lado de la cara, debida a una afectación del nervio facial. La forma más común es la parálisis de Bell.
La fisioterapia, integrada en el abordaje médico, ayuda a estimular y reeducar la musculatura facial durante la recuperación, favoreciendo un mejor resultado funcional.
Síntomas frecuentes
- Dificultad para mover un lado de la cara
- Asimetría facial (boca o ceja caídas)
- Dificultad para cerrar el ojo o sonreír
- Problemas al comer o beber por ese lado
- Alteración de la expresión facial
- Sensación de rigidez o tirantez facial
El origen del problema
La causa más frecuente es la parálisis de Bell, de origen habitualmente desconocido, aunque existen otras causas que el médico debe valorar. Es fundamental el diagnóstico y seguimiento médico.
Dentro de ese marco, la fisioterapia trabaja la reeducación de la musculatura facial de forma progresiva y adaptada a cada fase de la recuperación.
Cómo lo tratamos
Reeducación neuromuscular facial
Ejercicios específicos para estimular y recuperar el control de la musculatura facial.
Terapia manual
Técnicas sobre la musculatura facial para mantener su elasticidad y favorecer la movilidad.
Neuromodulación
Estimulación para favorecer la recuperación de la función cuando está indicada.
Educación y ejercicios en casa
Pautas de ejercicios para realizar entre sesiones y acompañar la recuperación.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debo empezar la rehabilitación?
Lo ideal es iniciarla pronto, dentro del seguimiento médico. En la valoración determinamos el momento y el enfoque adecuados según tu fase.
¿Se recupera por completo la movilidad?
Muchos casos evolucionan muy favorablemente, aunque el pronóstico depende de la causa y de cada persona. Te daremos expectativas realistas tras valorarte.
¿Cuánto dura cada sesión?
Cada sesión dura 60 minutos, con trato individual.
Esta información es de carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Cada caso requiere una valoración individual.
